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lunes, 21 de abril de 2014

Paceños esperan ilusionados la inauguración del teleférico

Los habitantes de la ciudad de La Paz esperan como niños ilusionados la inauguración del teleférico, un sistema que promete revolucionar el caótico transporte en esta urbe a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar.
Las cabinas de este funicular, que será la red de transporte público más alta del mundo, han empezado ya a circular en pruebas sobre el laberíntico entramado urbano de La Paz, donde sus torres metálicas se erigen casi como una escena de ciencia ficción entre las miles de humildes casitas que cuelgan de las laderas de la ciudad.
Durante las pruebas, numerosos ciudadanos y escolares han sido invitados a conocer el nuevo sistema de transporte, financiado por el Gobierno boliviano y construido por la empresa austriaca Doppelmayr en un tiempo récord, ya que las obras comenzaron hace un año.
EFE pudo comprobar la expectación, las miradas de asombro y gritos excitados de los niños que subieron a las rojas cabinas durante estos primeros días de funcionamiento en pruebas.
"La gente sale como si hubiera subido en un platillo volante. Muchas son personas que jamás se han subido a un avión o el metro”, explicó a EFE el español Javier Tellería, presidente de Doppelmayr en Bolivia.
Al máximo responsable de las obras le sorprende que los pasajeros bajen "muy tranquilos, sin vértigo”, a pesar de que las estaciones se encuentran a una altura mayor de lo habitual, ya que aquí están rodeadas de edificios.
Pero es que para los paceños, acostumbrados a los inhóspitos 4.000 metros de su ciudad, la altura no es problema. "A mí me encantó bastante y también me asusta”, reza, con letra infantil, una de las cientos de dedicatorias que ya pueden leerse en el libro de visitas que se ha instalado en la salida de la antigua estación central de trenes de La Paz.
Ser el sistema de transporte público más alto del planeta no es su único récord, ya que también se constituye en la red de teleféricos urbanos más grande del mundo, superando así a las de Caracas, Argel, Medellín, Río de Janeiro, Londres y Lisboa.
Las vistas desde los habitáculos, según pudo comprobar EFE, son impresionantes. Silenciosas, a 50 metros del suelo, las cabinas sobrevuelan el cementerio y se elevan hasta los 4.000 metros de El Alto, mostrando una panorámica que incluye los macabros vestigios de un accidente en el que un coche quedó encajado en vertical en una grieta de los riscos. Además de aliviar los problemas de transporte de la ciudad, este faraónico proyecto está transformando su entorno, empezando por la rehabilitación de la histórica estación central de trenes y "ferrobuses”.
Mil personas, la mayoría ciudadanos bolivianos pero también de unos 15 países, entre ellos España, México, Cuba y Brasil, trabajan en las obras, que incluyen importantes mejoras como 30.000 metros cuadrados de equipamientos sociales y comerciales, y 80.000 metros cuadrados de zonas exteriores. (EFE)

Desde los cables
Obra Cuando esté completado, el teleférico de La Paz abarcará una red de 10 kilómetros, con tres líneas, 11 estaciones y 77 torres, con una inversión total de 235 millones de dólares. La línea que se inaugurará en breve y que ya funciona es la Roja, que en poco menos de 12 minutos conecta el centro paceño con la vecina ciudad de El Alto, que mira desde el altiplano a la sede del Gobierno.
Capacidad Cada una de las líneas admitirá hasta 3.000 pasajeros por hora, gracias a 443 cabinas con capacidad para 10 personas.

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